
Hoy encuentro en suave aliento
caminar al mismo ritmo,
andar con las mismas ganas,
suele ser al mismo tiempo
agradable a los sentidos.
La inercia recorre el cuerpo
la voluntad ya no es propia,
amaneceres y brisas,
¿bajo qué efecto seguimos?
sonrisas, brillo, y la sal,
tal vez son el mismo fin,
nubes rápidas de otoño,
luna menguante del frío
y el alto cielo marino,
¿podéis responder la pregunta?
insolencia, interrogantes,
posteriores al instante
quizás peor a los sentidos,
golpeados hasta llegar
al borde: desequilibrio,
que conteste pues el alma,
¿a qué responden aquellos,
los impulsos que nos llevan?
¿nos convierten de este modo
en marionetas de esta,
o somos parte de ella?
cansancio pues de deseos,
cansancio así de respuestas.
no deseo ya más suspiros,
ni frío sudor en la frente,
cristales ojos que tiemblan,
es temor, o el viejo flashback
o no lo deseo saber...?
así frefiero perder,
la memoria tan punzante
antes que ya resolver
el resto de las frías dudas...
Sería mucho más cómodo.